lunes, 16 de diciembre de 2019

MURAL COMILLAS VILLA MODERNISTA FASE II_2018

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UNA EXPERIENCIA DE ARTE COLECTIVO , ARTE URBANO, COMO PROYECTO EDUCATIVO PARA FOMENTAR LAS ARTES PLÁSTICAS EN EL CEIP JESÚS CANCIO DE COMILLAS.
AUTOR:  JOSÉ ANTONIO LOZANO GARCÍA
COLABORADORES: ALUMNOS , PROFESORES Y FAMILIAS DEL CEIP JESÚS CANCIO DE COMILLAS.
TÉCNICA: PINTURA ACRÍLICA AL AGUA, SOBRE CHAPAS DE ACERO GALVANIZADO.
TAMAÑO: 2 PANELES DE 150 X 300 CM  y  2 PANELES DE 1.50 X 2.55 (TOTAL 150 X 1100 CM)
EJECUCIÓN: JUNIO 2018

 Este año pensamos que debíamos completar el mural del pasado año, el de “Villa Modernista” con la palabra “Comillas”, de tal marera que una vez terminado, el mural ya completo, recibiría y saludaría a todos los visitantes con la frase “COMILLAS VILLA MODERNISTA”. De esta manera remataríamos este mural que homenajea y recuerda un momento histórico que cambió la imagen de la villa para siempre y no es otro que la transformación que experimentó Comillas a finales del SXIX y primeras décadas del SXX de la mano principalmente de un grupo de arquitectos catalanes que introdujeron una corriente artística que triunfaba en Europa, el Art Decó y que en España se llamó Modernismo. Por lo tanto, hemos pintado un mural dedicado al modernismo y en especial a los cuatro arquitectos catalanes que tuvieron una participación más notable en Comillas, es decir Joan Martorell, Antonio Gaudí, Doménech i Montaner y Cristóbal Cascante. 

El lugar elegido era la continuación del muro de hormigón del año pasado, situado en un aparcamiento, en el paseo Estrada y que se encuentra situado a la entrada de Comillas.
El mural quisimos que fuera muy participativo y pensamos que se podía pintar en varias fases.
1. Lo primero era diseñar el mural. Teníamos que pensar en un proceso que permitiera pintar a 140 niños de edades comprendidas entre 2 y 12 años, a sus familias, a los profesores y a todo aquel ciudadano que quisiera dar un brochazo en el mural.
2. Pensamos que el mural se podía realizar en diferentes fases. Una primera donde los niños dibujaran y pintaran con absoluta libertad y un segunda donde nosotros nos encargaríamos de dibujar unas letras gigantes inscritas en cuadrados de 110 cm de lado.
3. El camino habitual sería primero dibujar las letras y luego pintarlas. Pero si primero dibujáramos las letras, estás se convertirían en un marco rígido que impediría que los niños pintaran con absoluta libertad. Por eso decidimos invertir el proceso, primero haríamos los dibujos con absoluta libertad y luego pintaríamos las letras que a modo de ventanas sacarían al mundo los dibujos que habitarían en el interior del mural. El resultado es de una gran plasticidad porque los dibujos y los colores pasan de unas letras a otras haciendo que la lectura del mural sea continua.
4. Las letras se diseñaron con sencillez y claridad, buscando que se convirtieran en un marco que permitiera resaltar el color y los dibujos que el mural contiene  en su interior.
5. El pasado año impartí algunas clases en el colegio a los alumnos sobre el modernismo de Comillas y sobre lo que supone pintar un mural en la calle. Me apoyé principalmente en murales pintados por Basquiat y que fueron expuestos hace un par de años en el Museo Guggenheim de Bilbao. Este año intenté resolver todas las dudas que me plantearon los alumnos sobre los dibujos que iban a plasmar en el mural e intenté transmitirles una idea muy básica: que en un mural tenía cabida cualquier dibujo y cualquier color y que eran libres de pintar todo aquello que su gran imaginación les propusiera. Les insistí en que no tuvieran miedo de expresar el arte que llevan dentro.



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